ALONE por Álvaro Escobar

Super migraciones, demoliciones, construcción… Todo esto tiene lugar diariamente en China, cambiando el paisaje en una rápida declaración de urbanización, la vida urbana se ha vuelto sofocante.

Las grandes metrópolis se han convertido en agujeros negros que han succionado todo, dando a luz una amalgama de ladrillos y metal irreconocible que deja al individuo en un estado de desconcierto y alienación.

En los últimos años las ciudades chinas han empezado a anhelar títulos como “metrópolis global”, “centro financiero global”, “centro de transporte global”, “ciudad industrial de fama internacional”, “sede empresarial internacional”,… y todas han perdido su identidad, convirtiéndose en ciudades fabricadas en serie de idéntica apariencia.

La migración ha derrumbado lo antiguo para construir lo nuevo: metro, tren de alta velocidad, rascacielos,… Las ciudades chinas tienen los rascacielos más altos, más grandes y con las instalaciones más caras y modernas que una ciudad puede ofrecer, llevando a cabo una especie de revolución cultural que ha creado una carrera a vida o muerte por la adaptación al nuevo entorno y en la que muchos no salen victoriosos.

Esta es la nueva China: moderna, radiante y orgullosa pero sobre todo feroz, competitiva y desconcertante.

El ser humano se ha convertido en mero elemento decorativo del nuevo escenario, un elemento reemplazable y sin valor que deambula perdido como un extra más.

 

Fotografía © Álvaro Escobar, "Alone"
Fotografía © Álvaro Escobar, “Alone”

 


Álvaro Escobar Ruano

Álvaro Escobar Ruano nació en Sevilla en 1981. Estudió fotografía en la Escuela de Arte de Sevilla. Su acercamiento al mundo de la fotografía surge como consecuencia de la actividad que ha colmado la segunda mitad de su vida: viajar. Como consecuencia de los innumerables viajes a tierras exóticas tanto al este como al oeste de su lugar de nacimiento, surge la necesidad de dejar constancia de lo que sus afortunados ojos presencian y que apenas cobran importancia al ser expresados con palabras.

Tras vivir en Inglaterra, Irlanda y Australia comienza a viajar por tierras asiáticas y sudamericanas, quedando fascinado y sediento. Pero no es hasta que visita China que no hay un cambio drástico en la forma de afrontar un viaje, la fotografía ya no es una consecuencia, es la razón de ese viaje. Dicen que si vives en China es muy difícil escribir ciencia ficción, ya que es casi imposible imaginar algo que supere los que tus ojos ven a diario. Ese primer contacto lo llevó a pasar más de dos años en ese inhóspito país, cada paseo era una expedición a lo desconocido, una entrada en el “Realismo Mágico” chino. Su trabajo muestra una evolución a medida que las barreras lingüísticas disminuyen, su nivel cultural sobre la literatura, política e historia del país aumenta, y toma un color crítico ante la absurdidad que impera en el país. En su obra destaca la alienación del personaje ante el vertiginoso cambio del país y la alusión a problemáticas de índole política.

Su obra ha sido expuesta en Galerías como “CAAC, Centro de Andaluz de Arte Contemporáneo” (Sevilla), “Meca Mediterráneo” (Almería) entre otras;  en revistas digitales de arte como “La Raya Verde” y “Prism Photo Magazine”; y en páginas internacionales de fotografía como “Feature Shot”, “Ignant”, “Cool Catch”, “Urban Shit”

 


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